Es un método de barrera, semejante al preservativo masculino en su concepto que evita el contagio de infecciones de transmisión sexua, incluyendo SIDA, además de proteger del embarazo.
Consiste en una funda delgada y transparente hecha de un plástico suave (poliuretano), distinto al látex, por lo que no produce problemas de sensibilidad en pacientes con alergia al látex. Antes de tener relaciones, la mujer ha de introducirlo en su vagina. Durante el coito, el pene del hombre queda recubierto por el condón femenino.
Tiene un anillo interno que lo sostiene, y debe colocarse en la vagina, lo más profundamente posible, y otro externo que queda aplanado contra los labios de la vulva.
Es el método anticonceptivo de barrera masculino. Consiste en una funda de goma de látex o de poliuretano, que sirve para recubrir al pene y recoger el semen de la eyaculación, impidiendo que éste alcance el cuello uterino y así no pueda ascender al útero y trompas. Actualmente es uno de los métodos más utilizados, por su eficacia y sencillez. Se recomienda además para prevenir Infecciones de trasmisión sexual.
Normas para el correcto uso del preservativo:
La eficacia de este método depende en gran parte del usuario, de cómo se lo pone y se lo quita. Así es aconsejable que siga los siguientes pasos y consejos:
Es un disco cilíndrico esponjoso que contiene una sustancia espermicida. Se coloca en el fondo e la vagina, formando como un tapón del cuello del útero, que evita el paso de los espermatozoides hacia el interior del útero.
Antes de introducirla debe humedecerse y puede permanecer insertada durante 24 horas. Es de uso único.
Es el método anticonceptivo de barrera femenino. Es un dispositivo semiesférico de goma fina, caucho o látex, provisto de un aro de metal flexible y recubierto de la misma goma. Debe ajustarse bien al fondo de la vagina, donde se encuentra el cuello de la matriz o cervix. Debido a que la forma y el tamaño de la parte superior de la vagina y del cervix varían mucho de una mujer a otra, se fabrican de varios tamaños diferentes.
Su acción consiste en impedir que el semen alcance el cuello uterino o cervix. Se puede colocar en cualquier momento antes del coito y no debe retirarse hasta pasadas unas 6-8 horas.
Asociado al diafragma, debe utilizarse crema espermicida, para aumentar la eficacia del método y a la vez favorece que la colocación del mismo sea más sencilla. Si desde la colocación del mismo hasta el coito, ha pasado más de una hora, hay que volver a ponerse crema espermicida, ya que en ese tiempo habrá perdido su poder espermicida.
Es importante saber que, el diafragma no debe permanecer más de 24 horas en el interior de la vagina y se debe limpiar cuidadosamente. Antes y después de su colocación hemos de lavarnos las manos para prevenir las infecciones.
Son sustancias químicas que se presentan en forma de óvulos vaginales, comprimidos, cremas, espumas, nebulizadores, etc. Estos productos se introducen en la vagina antes de la relación sexual, lo más cerca del cervix que podamos. Actúan destruyendo los espermatozoides, como su nombre indica, y como agentes inmovilizadores de los mismos.
Es un método recomendable para utilizarlo en combinación con otros métodos (preservativo, diafragma, etc.), y en periodos de baja fertilidad.